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¿Cómo puede el arte inspirar la innovación en el uso sostenible de la energía para hacer frente al cambio climático? Combinar el arte y la ciencia es precisamente lo que hace el artista francés Alexandre Dang, que utiliza la energía solar y la belleza de la naturaleza para mostrar el potencial de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente.

Inspirado en general por la escultura cinética y por las obras artísticas que incluyen el uso de una fuente de energía, Dang creó sus “Flores solares danzantes” (Dancing Solar Flowers) así como otras pinturas y dibujos en los que interviene la energía solar.

Cada una de las flores de Dang están en constante movimiento gracias a un motor alimentado por una célula fotovoltaica. La velocidad del movimiento depende de la cantidad de luz solar que reciben estas flores. Así, cuanto más intensa sea la luz más rápido se mueven las flores, cada una de las cuales se mueve a su propio ritmo.

Campo de flores solares danzantes en los Invernaderos Reales de Laeken, en Bruselas.

Lo divertido y poético de estas flores danzantes despiertan la curiosidad y el asombro del público, al que invitan a reflexionar sobre las posibilidades que brindan las energías limpias.

Este mismo enfoque lo comparten las pinturas y dibujos solares del artista. Se trata de máquinas alimentadas por la energía solar que con un movimiento variable dibujan formas originales simbolizando el amplio potencial de las energías renovables.

“La autonomía que la energía limpia es una aportación para al arte, trae nuevas perspectivas de creación y nuevas bases para pensar en el arte contemporáneo”, dijo Dang.

Estas obras de arte son una contribución al desarrollo sostenible de manera indirecta ya que educan al público en general y especialmente a los jóvenes, sobre el potencial de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente.

De forma más directa, Alexandre Dang ha cofundado una organización sin fines de lucro llamada Solidaridad Solar Internacional (Solar Solidarity Internacional) que apoya la electrificación con energía solar de escuelas en países en desarrollo.

Como el propio Dang a menudo destaca, el sol aporta 10.000 veces más energía a la tierra de la que necesitamos los seres humanos y sin embargo más de 1.300 millones de personas aún no tienen acceso a la electricidad.

Con estudios en ingeniería por la Escuela Politécnica de París (École Polytechnique) y por la Escuela Nacional de Ponts y Chaussées (École Nationale des Ponts et Chaussées); en su obra, Dang aborda los problemas ambientales bajo un enfoque científico a la vez que humanitario.

Campo de flores solares danzantes en el Palacio Real de Bruselas.

“Generalmente me preguntan por la diferencia entre el arte y la ciencia. Para mí ambos se complementan. De hecho, ¡el arte y las ciencias son como un par de ojos que te permiten ver en 3 dimensiones!”, dijo Dang en una entrevista.

Estas flores danzantes han dado la vuelta al mundo con exposiciones desde China a Estados Unidos, pasando por España, y han sido exhibidas en lugares emblemáticos como el Pabellón belga y europeo de la exposición mundial de Shanghai 2010, el Palacio de Bellas Artes de Bruselas y el Museo de Arte de Singapur, entre otros.

Hasta el 13 de abril, Dang estará entre los artistas participantes en la exposición “Tierra, Fuego, Agua, Aire: Los elementos del Cambio Climático” en la galería de arte Maloney Hall de la Universidad central del estado de Connecticut, Estados Unidos.

 

La sección semanal #Art4Climate es una colaboración de la CMNUCC con Julie’s Bicycle. Por favor envíe sus propuestas artísticas y culturales a newsroom@unfccc.int o Chiara@juliesbicycle.com

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